Cuando no se tiene huerta ni hortelano que nos abatezca de tomates maduros, ni tiempo para pelar y tamizar, no hay nada como el tomate triturado de Lidl.
Lo primero es cortar en trocitos muy pequeños una cebolla mediana (o media grande), un pimiento verde, y un ajo al que le quitaremos el pedúnculo (la raiz interior), se disponen sobre una olla grande en el caso de triturar con la batidora, o en el vaso si es con robot o mezclador, con un poco de agua.
Lo de ideal es dejar en remojo un rato antes media barra de pan del dia anterior, pero se puede desmenuzar y triturar sobre la marcha esperando que se empape lo suficiente como para pasar sobre el la batidora junto al resto de ingredientes.
Cuando la cebolla, el pimiento, el ajo, el agua y el pan están triturados, se echa una lata de tomate de kilo ya triturado y se añade agua hasta obtener la consistencia deseada. Todo bien mezclado, se sazona, y se adereza con aceite de oliva y vinagre y se vuelve a batir.
PLUS: a quien le guste no encontrarse ni una brizna, aconsejo tamizador y cuchara de palo para que quede en el fondo el menudillo
Las garrafitas de plástico del zumo Sunny o del Dia, son ideales para enfriar el gazpacho en la nevera, o en el congelador durante unos minutos