Se cortan dos berenjenas en rodajas finas, se doran a la plancha y se salan.
Se cubre una fuente de horno con una capa de berenjenas sobre la que se vierte tomate frito formando otra capa. A continuación se cubre con otra capa de jamón de york y se termina con otra de queso. Siguiendo el mismo orden, se montan tantas capas como altura tiene el molde, siendo la última de berenjenas para que quede consistente.
Finalmente se baten tres huevos, se esparcen sobre la última capa y acabamos con queso rallado.
En 15 minutos de horno a 180, tenemos un pastel sencillo, sabroso y fácil de hacer.
PLUS:
Si las berenjenas se han frito, no es necesario untar de mantequilla el molde, ya que el exceso de grasa se irá depositando en el fondo del molde.
Si se dispone de más tiempo, se puede sustituir el jamón de york por carne picada, que transformará el pastel es un lasagna igualmente apetecible
La foto de un tomate resultón, una receta con ingredientes reales, una idea sencilla para una cena especial, algún truco, una oferta en el súper... Si buscas un recetario de medidas y tiempos exactos, de productos inasequibles y elaboraciones imposibles... sigue buscando... Si decides quedarte, AbreLaBocaQueVieneLaSopa...
lunes, 26 de julio de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
Tortilla de patatas sin cebolla (pero con cebolla)
Soy de las personas a las que les gusta el sabor de la cebolla, pero detesta la textura de la misma cocida, y siendo la tortilla de patatas uno de los platos que tiene tanto defensores como detractores de la cebolla, os explicaré cómo hacerla para agradar a todos los comensales.
Me gusta freir antes - y siempre en aceite de oliva- unos pimientos verdes cortados a la larga para acompañamiento de la tortilla.
Sobre ese aceite, que queda aromatizado por mor de los pimientos, se frien las patatas y se salan a gusto. Se espolvorea cebolla deshidratada, que dejará el sabor, pero nada de pellejitos de cebolla camuflados entre la patata. Otra opción, es freir la cebolla cortada en gajos sola, que quede algo caramelizada y se sirve sobre la tortilla una vez cuajada o se dispone aparte como acompañamiento para el que así lo desee.
PLUS: el éxito de una tortilla radica en escurrir bien el aceite de las patatas, que han de quedar más pochadas que fritas, ya que de lo contrario, aparte de que queda empachada será mucho más difícil cuajarla.
Me gusta freir antes - y siempre en aceite de oliva- unos pimientos verdes cortados a la larga para acompañamiento de la tortilla.
Sobre ese aceite, que queda aromatizado por mor de los pimientos, se frien las patatas y se salan a gusto. Se espolvorea cebolla deshidratada, que dejará el sabor, pero nada de pellejitos de cebolla camuflados entre la patata. Otra opción, es freir la cebolla cortada en gajos sola, que quede algo caramelizada y se sirve sobre la tortilla una vez cuajada o se dispone aparte como acompañamiento para el que así lo desee.
PLUS: el éxito de una tortilla radica en escurrir bien el aceite de las patatas, que han de quedar más pochadas que fritas, ya que de lo contrario, aparte de que queda empachada será mucho más difícil cuajarla.
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