domingo, 25 de julio de 2010

Tortilla de patatas sin cebolla (pero con cebolla)

Soy de las personas a las que les gusta el sabor de la cebolla, pero detesta la textura de la misma cocida, y siendo la tortilla de patatas uno de los platos que tiene tanto defensores como detractores de la cebolla, os explicaré cómo hacerla para agradar a todos los comensales.

Me gusta freir antes - y siempre en aceite de oliva- unos pimientos verdes cortados a la larga para acompañamiento de la tortilla.

Sobre ese aceite, que queda aromatizado por mor de los pimientos, se frien las patatas y se salan a gusto. Se espolvorea cebolla deshidratada, que dejará el sabor, pero nada de pellejitos de cebolla camuflados entre la patata.  Otra opción, es freir la cebolla cortada en gajos sola, que quede algo caramelizada y se sirve sobre la tortilla una vez cuajada o se dispone aparte como acompañamiento para el que así lo desee.

PLUS: el éxito de una tortilla radica en escurrir bien el aceite de las patatas, que han de quedar más pochadas que fritas, ya que de lo contrario, aparte de que queda empachada será mucho más difícil cuajarla.

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